domingo, 8 de abril de 2012

Las hormigas no toman néctar de donde viven las abejas.

Y es verdad. Siempre nos hemos encontrado en una situación parecida. Alguien más atractivo, más fuerte o más inteligente nos ha privado de algo que queríamos, aunque pensásemos que nosotros lo merecíamos más que él o ella.
El ser humano es así. Somos animales ante todo y sabemos reconocer cuando no podemos hacer algo.
Sin embargo, vuelvo a repetir: somos humanos, la misma especie que es capaz de superarse, incluso delante de las situaciones más adversas. Sabemos luchar y salir adelante. Hemos construido un imperio bajo el lema de la globalización a partir de dos piedras con las que obtuvimos el fuego.
Por eso en mi vida siempre he seguido una norma. Si encuentras una abeja que te impide comer de donde tú quieres, tú, hormiga, conviértete en esa termita poderosa a la que todos temen y respetan y lograrás lo que te propongas.
Filosofía de vida:  
“Supérate a ti mismo, es la meta más lejana que puedes ponerte y la que más recompensas te brindará.”

Cupin'''
Charta et Calamo

No hay comentarios:

Publicar un comentario